Terapia para niños y adolescentes con conducta suicida

Terapia para niños y adolescentes

Conducta suicida

La literatura destaca un fuerte vínculo entre la ideación suicida y el acto autolesivo, donde se observa que en el 83% de jóvenes con comportamiento autolesivo, estaba presente la ideación suicida, además los datos sugieren que en aquellos jóvenes que no se autolesionan, la ideación suicida se presenta en un 29% (Laye-Gindhu y Schonert-Reichl, 2005).

La conducta suicida constituye un signo de malestar emocional por sí mismo, asociado en adolescentes y jóvenes de manera muy significativa con psicopatología y síntomas psicopatológicos como la depresión, baja autoestima y la ansiedad.

Las estrategias de afrontamiento en adolescentes y niños focalizadas en el problema y no en la emoción, tales como la resolución de problemas, reestructuración cognitiva y reevaluación positiva, estarían más asociadas a mejor afrontamiento del estrés y mejor manejo emocional y las más centras a nivel emocional tales como el uso excesivo de la evitación cognitiva y conductual, aceptación resignada, descarga emocional, pensamiento basado en ilusiones, culparse y criticarse a sí mismo, estarían más asociadas con un mayor riesgo de comportamientos autolesivos y de riesgo suicida; junto con una baja autopercepción de capacidades para manejar situaciones estresantes.

Algunos autores plantean la idea de que el comportamiento autolitico sea una estrategia de afrontamiento al malestar emocional en sí misma, constituyendo un rápido alivio de tensión.

En cuanto a la conducta suicida en adolescentes y niños, en la franja de entre 5 a 14 años, el suicido es la quinta causa de muerte y entre los 15 a 24 años es una de las tres causas de muerte más frecuentes en esta etapa de la vida.

Cada vez se están registrando datos de suicidio en edades más tempranas, y la prevalencia de este fenómeno aumenta con la edad.

Por debajo de los 15 años de edad las decisiones relacionadas con el suicido son de naturaleza eminentemente impulsiva, mientras que por encima de los 15 años de edad son determinantes otros factores como la patología mental o consumo de tóxicos.

Señales de alerta de la conducta suicida:

1.- COMUNES EN TODAS LAS EDADES

  • Accidentes o diagnóstico, empeoramiento o crisis de enfermedades graves, incapacitantes o dolorosas.
  • Propias o ajenas, desastres naturales; pérdida de seres queridos (incluidos animales de compañía).
  • Existencia de entorno suicida.
  • Experiencias y vivencias traumáticas: agresiones y malos tratos, acosos y humillaciones, abusos sexuales, etc.
  • Aumento o consumo de tóxicos.
  • Estado de embriaguez o intoxicación.
  • Imputaciones o condenas judiciales.
  • Disputas y conflictos con familiares o personas cercanas.
  • Embarazo no deseado o aborto.
  • Cambios vitales bruscos no deseados.
  • Efectos secundarios suicidógenos de medicaciones.
  • Alta por hospitalización psiquiátrica (primera semana).

2.- ADOLESCENCIA

  • Descubrimiento o no aceptación de la homosexualidad.
  • Fracaso escolar.
  • Bullying, acoso, humillaciones, malos tratos.
  • Abuso sexual, violaciones.
  • Separación o pérdida de amigos o compañeros.
  • Cambios habituales de residencia y de entorno social.
  • Desengaño amoroso.
  • Muerte de un ser querido.
  • Problemas disciplinarios escolares, presión escolar, periodos de exámenes.
  • Entorno suicida, entorno para cometer suicidio.
  • Embarazo prematuro.
  • Separación de los padres o graves conflictos conyugales, con instrumentalización del hijo.

3.- SEÑALES VERBALES/ EXPRESIONES

Sobre si misma/o:

    • De culpabilidad.
    • De odio hacia sí mismo.
    • De vergüenza.
    • De impotencia
    • De inutilidad.
    • Miedo a ‘perder la cabeza’.
    • Temor a dañar a otros.
      Ejemplos: “No valgo para nada”, “Esta vida es un asco”, “Mi vida no tiene sentido “, “Estaríais mejor sin mí”, “Soy una carga para todo el mundo”, “Toda mi vida ha sido inútil”, “Estoy cansado de luchar”.

Sobre su Futuro:

    • De cansancio vital.
    • De insatisfacción, frustración o fracaso
    • De dolor.
    • De infelicidad.
    • De sufrimiento.
    • De anhedonia.
    • De desinterés.
    • De soledad.
    • De malestar.
    • De desesperanza.
    • De desesperación.

Ejemplos: “Lo mío no tiene solución”, “Quiero terminar con todo”, “Las cosas no van a mejorar nunca”

Sobre su muerte o suicidio:

    • De huida.
    • De liberación.
    • De tener las ideas claras.
    • De tener la forma para resolverlo to-do.
    • De dejar de sufrir.
    • De agradecimiento.
    • De despedida.

Ejemplos: “Me gustaría desaparecer”, “Quiero descansar”, “No deseo seguir viviendo”, “Me pregunto cómo sería la vida si estuviese muerto”, “Quiero quitarme la vida, pero no se ́ cómo”, “Nadie me quiere y es preferible morir”, “No merece la pena seguir viviendo”, “Después de pensar mucho ya sé cómo quitarme de en medio”, “Quiero que sepas que en todo este tiempo me has ayudado mucho”.

4.- SEÑALES NO VERBALES / COMPORTAMIENTO

  • Cambios de humor.
  • Aparición de irascibilidad y comportamiento desafiante, temerario o agresivo.
  • Aparición de alegría repentina e injustificada.
  • Actitud de calma y tranquilidad inusual.
  • Cambios de horarios en sus hábitos y forma de vida.
  • Aislamiento social y familiar.
  • Anhedonia, desinterés generalizado.
  • Consumo repentino de tóxicos o alcohol o aumento de la frecuencia o cantidad habitual.
  • Acciones temerarias, asunción de riesgos innecesarios.
  • Infracción de normas o leyes.
  • Discusiones y peleas.
  • Indiferencia a elogios y refuerzos.
  • Autocrítica y auto-humillación.
  • Regalo de pertenencias, objetos apreciados o valiosos.
  • Cesión de mascotas.
  • Redacción de testamento.
  • Visitas inesperadas a familiares o personas cercanas.
  • Acumulación de fármacos.
  • Sospechas de autolesiones leves (por ejemplo: laceraciones).
  • Compra de armas.
  • Pérdida de sueño, o dormir mucho.
  • Puesta en orden de cosas o gestiones.
  • Desinterés hacia su trabajo, sus allegados o sus aficiones.
  • Falta de concentración en la escuela o el trabajo.
  • Gasto de dinero injustificado o desproporcionado.
  • Falta de apetito sexual.
  • Redacción de notas de despedida.
  • Elaboración de planes suicidas y se hacen con los elementos necesarios para llevarlos a cabo.

5.-SEÑALES NO VERBALES / SEÑALES FISICAS

  • Descuido de la imagen, apariencia, vestimenta e higiene personal.
  • Quejas físicas persistentes como dolor crónico.
  • Agravamiento de síntomas de trastornos mentales que pueda sufrir.
  • Pérdida o aumento de peso debido a la pérdida o ganancia de apetito.

Contenido específico de señales en el entorno escolar

Señales de alerta directas:

  • Hablar o escribir sobre el deseo de morir, herirse o matarse (expresión o amenaza)
  • Hablar o escribir sobre sentimientos de desesperanza o de no existir razones para vivir.
  • Hablar o escribir sobre sentirse atrapado, bloqueado o sufrir un dolor insoportable.
  • Hablar o escribir sobre ser una carga para otros seres queridos
  • Buscar modos de matarse tales como buscar métodos de suicidio a través de internet o intentar
  • Acceder a armas de fuego, pastillas y otros medios.
    pérdida de contacto familiar, con los amigos o red social o presentar sentimientos de soledad.
    pérdida del funcionamiento social y rendimiento laboral

Señales de alerta indirectas:

  • Incremento en el consumo de alcohol o drogas.
  • Cambio de personalidad o carácter, ánimo o conducta, hasta el punto de estar con mucha labilidad emocional, inquieto o con abandono de sí mismo.
  • Podemos encontrarnos con cambios en el hábito de sueño o alimentación.
  • Mostrar ira, angustia incontrolada, o hablar sobre la necesidad de vengarse.

Factores de riesgo

1.- INDIVIDUALES

Trastornos mentales:
– Trastorno depresivo.
– Trastorno bipolar.
– Esquizofrenia.
– Trastorno de la conducta
alimentaria.
– Abuso de sustancias.
– Déficit de atención por hiperactividad.

Factores psicológicos y rasgos de personalidad:
– Desesperanza.
– Perfeccionismo.
– Impulsividad
– Edad adolescente en sí
– Sexo masculino adolescente/niño
– Rigidez cognitiva
– Distorsión cognitiva
– Mecanismos de defensa desadaptativos
– Neuroticismo
– Déficit de habilidades para la resolución de problemas
– Desarrollo y madurez cognitiva
(antes de los 8 años es raro ver el suicido en etapa infantil).

2.- SOCIO-FAMILIARES Y CONTEXTUALES

– Historia familiar de suicidio.
– Falta de apoyo socio-familiar. Soledad.
– Situación socioeconómica. Desempleo.

3.- MODIFICABLES

Por el Sistema Sanitario:
– Barreras para obtener acceso a la atención de salud.
– Abuso de alcohol y otras sustancias.
– Problemas de salud mental.
– Comorbilidad con enfermedad mental de base tales como esquizofrenia, abuso a sustancias o trastornos de personalidad.
– Problemas de salud física.
– Dolor: la enfermedad crónica en adolescentes y niños tal como la diabetes, epilepsia, cáncer, obesidad, enfermedades raras como la piel de mariposa, etc.
– Dimensiones psicológicas.
Por Otros Sistemas (Educativo, social, político, comunitario,
etc.).
– Acceso a medios utilizables para suicidarse.
– Notificación inapropiada por los medios de comunicación.
– Estigma asociado con comportamientos de búsqueda de ayuda.

4.- NO MODIFICABLES/INMODIFICABLES

– Heredabilidad: base genética y biológica
– Edad (adolescencia y edad avanzada).
– Sexo.
– Estado civil (soltero, divorciado, viudo).
– Situación laboral y económica.
– Sentido de aislamiento y falta de apoyo social.
– Estrés por desplazamiento y aculturación.
– Discriminación.
– Traumas o abuso.
– Conflicto en las relaciones, disputas o pérdidas.
– Intentos de suicidio previos.
– Antecedentes familiares de suicidio y suicidios en la familia.
– Desastres, guerras y conflictos.
– Situaciones vitales altamente estresantes

5.- ACONTECIMIENTOS PRECIPITANTES ALTAMENTE ESTRESANTES Y SITUACIONES VITALES DE RIESGO

Las crisis con los padres como el divorcio o separación con instrumentalización del niño/a; conflictos sentimentales con el grupo de iguales, los conflictos escolares o las dificultades escolares como no alcanzar los resultados esperados.

6.- VALORES CULTURALES/PROCEDENCIA DE LOS PROGRENITORES O LUGAR DE ORIGEN DEL ADOLESCENTE/NIÑO/A

Algunas culturas NO ven el suicidio de la misma manera. El mundo asiático tiene un origen más social dónde la soledad o el aislamiento son factores más importantes que la enfermedad mental.

Es importante valorar el origen cultural del niño/adolescente ya que vivimos en una cultura multicultural donde muchos de estos adolescentes y niños están NO solo influidos por factores de nuestra cultura sino también con variables culturales procedentes de sus entornos familiares donde los valores culturales y la forma de percibir la vida es diferente.

Mitos en el niño y adolescente con conducta suicida

MITO / REALIDAD

  • Los niños no sufren tanto como los adultos. / Todos los niños sufren.
  • El duelo en los niños no provoca un sufrimiento tan profundo como en los adultos. / El duelo lo expresan de manera diferente a los adultos y también sufren enormemente.
  • Los niños no entienden sobre la muerte al ser muy jóvenes. / Los niños son vulnerables y pueden tener desventajas en cuanto a entender la situación y al estar en duelo.
  • Los niños deben ser protegidos frente al dolor y sufrimiento sobre la muerte para mantener su inocencia. / Los niños NO pueden ser protegidos frente a la muerte.
  • Dada su juventud y resiliencia son capaces de olvidar fácilmente a la persona fallecida, resolver el duelo rápidamente y seguir con sus vidas. / Algunos niños pueden olvidarse de la persona fallecida pero muchos otros le recuerdan.
  • Cuando está con el grupo de iguales, entre ellos se entienden y son capaces de experimentar y expresar el duelo de la misma manera. / El duelo en niños y adolescentes es distinto conforme a las diferentes etapas y edades en función de la capacidad de comprensión, experiencia y expresión emocional.

La valoración de riesgo suicida es fundamental a la hora de intervenir con la persona.

Es importante desarrollar una comprensión del intento sobre las razones probables y objetivos del mismo, el grado de suicidio, el riesgo actual, la presencia o no de problemas crónicos o agudos y si existe un diagnostico psiquiátrico.

La determinación de otros riesgos, presencia de factores de riesgo de repetición de un posible intento, establecer los problemas a los que se enfrenta el niño/a/adolescente, la identificación de áreas de afrontamiento y la valoración familiar son fundamentales para determinar qué tratamiento debe tener la persona.

En cuanto al tratamiento, si ha habido un intento en el menor, lo más probable es que tras el ingreso/hospitalización, necesite un seguimiento exhaustivo tanto por los servicios de salud mental como por otros profesionales sanitarios que puedan ofrecer un tratamiento complementario y seguimiento terapéutico de cara a prevenir una recaída y posible intento futuro.

La psicoterapia estará siempre adaptada a las necesidades del niño/a/adolescente y cada caso es único, sin embargo, terapias como la cognitivo-conductual, la terapia de aceptación y compromiso, el EMDR, la terapia interpersonal o la terapia familiar pueden servir como apoyos importantes durante el tratamiento, junto con un posible tratamiento psicofarmacológico.

La colaboración entre los servicios sanitarios diversos tanto de la red pública como privada son fundamentales a la hora de poder ayudar a estos menores y el trabajo debe ser desde diferentes áreas de trabajo como con la familia, con el entorno y con el propio niño/a/adolescente.

La prevención de la conducta suicida en ese aspecto es un pilar básico y fundamental para la prevención de una nueva recaída.